Cambios en la protección por cese de actividad de los trabajadores autónomos

En el presente año 2015, el Gobierno realizó una significativa y profunda reforma de la protección por cese de de actividad de los autónomos (“paro de los autónomos”), en la que se modificaron los requisitos y otras cuestiones concernientes al acceso a este sistema de protección (ver Ley 32/2010, de 5 de Agosto, por la que se establece un sistema específico por cese de actividad de los trabajadores autónomos).

Estas modificaciones, se hicieron con el propósito de facilitar a los autónomos el ejercicio del disfrute de este derecho a protección en caso de cese de su actividad profesional, mediante la inclusión de una batería de reformas como por ejemplo la eliminación de la obligación de proteger las contingencias profesionales para poder acceder al disfrute de este derecho, ya que se considera que esto supone una carga económica relevante para el autónomo.

El autónomo, por tanto, podrá optar entre una de las siguientes opciones de protección:

–          Sólo cobertura por contingencias comunes (obligatoria).

–         Cobertura total (contingencias comunes, profesionales y por cese de actividad).

–          Cobertura por contingencias comunes sin protección por cese de actividad.

–          Cobertura por contingencias comunes y por el cese de actividad.

Adquiere pues un cierto carácter voluntario la opción de protección por cese de actividad del trabajador autónomo.

¿Qué ocurre con los autónomos que ya estuviesen en alta a 1 de Enero de 2015?

La normativa, en principio, no fija un plazo para que los autónomos en esta situación puedan optar entre mantener la cobertura de la protección por cese de actividad (hasta entonces era obligatoria su cobertura), o renunciar a ella. No obstante, en la Resolución de 15 de Septiembre de 2015, de la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social, se establece que el plazo para ejercer esta opción de cobertura finaliza el 30 de Septiembre del 2015.

La norma también establece que las solicitudes de renuncia que se presenten a partir del 1 de Octubre de 2015, demorarán sus efectos hasta el 1 de Enero de 2016.

Otros cambios significativos 

  • Se amplía el acceso a la cobertura si existen pérdidas económicas del 10% (hasta el momento era necesaria la acreditación de pérdidas por valor del 30% – 40%).
  • Se simplifica la documentación a aportar para tramitar la prestación.
  • El cese en la actividad se tiene que deber a motivos económicos, técnicos, productivos u organizativos, causas de fuerza mayor, pérdida de licencia administrativa, violencia de género, divorcio o separación matrimonial; y todo ello debe ser acreditado.

La cuantía de la prestación será la resultante de la aplicación del 70% de la base reguladora por la que se cotizó en los 12 meses anteriores a la situación legal de cese de actividad, con una limitación del 175% del IPREM (Indicador Público de Rentas a Efectos Múltiples), salvo para los autónomos con 1 hijo o más a su cargo, en cuyo caso aumenta este límite hasta el 200% y 225%, respectivamente.



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